Al Corazón…!

Published On 2009/07/01 | By Dan | reseña

Resulta que mucha gente que ha recibido un trasplante de corazón, con el tiempo, va experimentando cambios totalmente radicales en sus gustos, sus personalidades y hábitos: cuando a una chica que acababa de ser dada de alta después de un trasplante, le preguntaron que cómo se sentía, ella se sorprendió de responder que estaba bien pero que en ese momento moriría por una cerveza, cuando ella no era bebedora de cerveza; un hombre entrado en sus 60 años, de clase trabajadora y sin educación literaria, un buen día tomó un lápiz y un papel y empezó a escribir poesía y no falta el caso del tipo que después de recibir un trasplante de corazón y más allá de simplemente tomar conciencia de que hay que cuidar el cuerpo, en tres meses cambia todo su estilo de vida y se convierte en un atleta…

Si yo hoy recibiera un trasplante de corazón me obsesionaría con conocer todo lo posible acerca de la persona que me hubiera donado el órgano y por la misma nostalgia y agradecimiento reorientaría mis hábitos tratando de identificarme más con mi donador, pero lo increíble es que las donaciones de órganos son anónimas y en los casos de las personas que platiqué, el cambio en sus personalidades fue lo que motivó su búsqueda por conocer a los donadores y sus familias.

Éste no es un artículo científico y todos los datos que he dado son de una serie de videos que andan en la red, y claro que este trasplante de recuerdos no sucede en todos los casos de trasplante de corazón, pero por aquellos casos en los que si ha pasado, hay quienes se han dedicado a investigar si esto es posible.

Un tipo explica que nosotros aprendemos por retroalimentación, tenemos una experiencia y por las consecuencias de esta evaluamos si es algo bueno o malo para nosotros, el ejemplo clásico es el de un líquido caliente, lo probamos, nos quemamos la boca y en adelante tenemos cuidado al tomar líquidos calientes, o en otras palabras, “el que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla…” je.

Dice este señor que el mismo principio de aprendizaje por retroalimentación se aplica para todas nuestras células, y con mayor razón en un órgano tan vital para nosotros como lo es el corazón.

En este video hay una escena de cómo llega un tipo con una hielera a la puerta del quirófano y la avienta: “ahí les va el corazón…!!!”. A continuación pasan el corazón en una charola… es como un… pedazo de carne blanca, fibrosa, aplastado, con un tubo como de una pulgada de diámetro, y está ahí en la charola… como muerto. Lo que pasó después es de las cosas más impresionantes que he visto: el quirófano era una fiesta, todos cotorreando… colocaron el corazón, conectaron las válvulas… y en cuanto empezó a fluir la sangre por el corazón… éste empezó a latir!!

Lo increíble es que el corazón necesita tener algo así como una memoria, con la que, para saber lo que tiene que hacer, necesita recordar lo que ha venido haciendo, por eso cuando el corazón trasplantado se llena con sangre, automáticamente comienza a bombear.

Otro doctor muy chicho, intrigado por esto, se puso a estudiar al microscopio un corazón y se encontró con estructuras celulares muy parecidos a las neuronas que tenemos en el cerebro, y usando las mismas pruebas que determinan que una red neuronal en el cerebro responde como tal, determinó que el corazón tenía su propia red neuronal y su propio sistema nervioso!!

Lo que esto quiere decir es que el corazón tiene la capacidad de guardar información y no sólo eso, con otras pruebas en las que ponían a un sujeto a ver imágenes de temas aleatorios, descubrieron que el corazón anticipa de manera intuitiva lo que el sujeto va a ver y… le envía la información al cerebro, o sea que el corazón reacciona antes que el cerebro y antes de razonar el estímulo…

Además descubrieron que por la actividad del corazón, éste le envía mucho más información al cerebro de la que el cerebro envía al corazón, y el campo electromagnético del corazón es seis veces mayor que el del cerebro.

Todos más o menos ubicamos las funciones del cerebro y las del corazón y los podemos ubicar anatómicamente en nuestro cuerpo, pero no sabemos en dónde ubicar nuestra mente y nuestra conciencia.

Resulta que este órgano que siempre hemos relacionado con los sentimientos efectivamente está relacionado con nuestras reacciones emotivas, nuestros gustos, nuestra memoria y nuestra intuición.

Yo lo encuentro increíble. Si quieren ver el canal de youtube con esta serie de videos y otros que tratan sobre la conciencia humana y otros rollos más psicodélicos, el link es este

Aquí les pongo el primero de cuatro videos de trasplante de memorias


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